lunes, 8 de febrero de 2010

Tren urbano, nuevo motivo de discordia en Jerusalén

07 de Febrero de 2010, 12:55pm ET

JERUSALEN (AP) - Jerusalén estrenará pronto un servicio de tren urbano que aliviará los eternos congestionamientos de tránsito en esta ciudad, pero los palestinos no tienen nada que celebrar y esperan que el proyecto se frustre, porque creen que es una forma de acentuar el control de Israel sobre el sector oriental de Jerusalén.

Han solicitado a un tribunal francés que ordene a dos firmas, Veolia y Alstom, que se desvinculen del proyecto y han exhortado a que los países árabes rescindan los contratos con las dos empresas.

El tren hará un recorrido de 14 kilómetros (nueve millas) entre el sector occidental de Jerusalén, tradicionalmente judío, y el más grande de varios asentamientos judíos erigidos por Israel en el sector oriental árabe tras su captura en 1967.

Los palestinos dicen que el tren es una nueva forma de ocupación, lo mismo que los asentamientos de la parte oriental, en los que ya viven unos 180.000 israelíes.

"El objetivo es crear un puente entre los asentamientos (en la parte oriental) y el sector occidental y lo hacen usando nuestra tierra, tierra palestina", afirmó Ahmed Rweidi, asesor del presidente palestino Mahmud Abbas. "El tren es ilegal, igual que los asentamientos".

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dice que no piensa ceder ningún sector de Jerusalén y que Israel tiene derecho a construir donde quiera.

El portavoz del gobierno Mark Regev afirmó que "el tren servirá a todos los residentes de Jerusalén y más allá, tanto árabes como judíos".

Frustrados por la falta de resultados del proceso de paz con Israel e inspirados por la resistencia de los sudafricanos al apartheid, muchos palestinos están ensayando nuevas formas de lucha para tratar de conservar el sector oriental, incluida la confiscación de productos fabricados en asentamientos judíos en la margen occidental y una campaña en la que se exhorta a boicotear los productos israelíes.

Las autoridades israelíes dicen que la campaña no ha afectado demasiado sus productos.

La batalla en torno al tren se produce en momentos en que están estancadas las negociaciones sobre Jerusalén. La negativa de Netanyahu a suspender la construcción de asentamientos es una de las razones por las que Abbas no se sienta a hablar desde hace más de un año.

El tren, no obstante, es casi un hecho. Ya se instalaron las vías a lo largo de la mayor parte del recorrido, que tendrá 23 estaciones, y hay 44 vagones listos para entrar en funcionamiento. A partir de marzo se iniciarán los ensayos.

La Organización para la Liberación de Palestina pidió a un juzgado francés que impida a Veolia y Alstom participar en el proyecto, aduciendo que viola los artículos de la Convención de Ginebra que prohiben a una fuerza de ocupación cambiar la naturaleza de las tierras ocupadas.

El tribunal ha dicho que tiene jurisdicción para intervenir, pero no fijó una fecha para el dictamen.

El gobierno de Abbas solicitó asimismo a Arabia Saudita y otros países árabes que suspendan sus contratos con las dos firmas. Alstom está construyendo una línea ferroviaria entre La Macca y Medina en Arabia Saudita.

No se tiene noticias de que gobierno alguno haya tomado medidas por ahora.

Un portavoz de Alstom, Philippe Kasse, negó que el tren vaya a cambiar la naturaleza del lugar e hizo notar que ya hay autobuses que hacen esos recorridos.

"Se dice que el tren es un arma diseñada para hacer irreversible la anexión del este de Jerusalén y la política de colonización de Israel", expresó en un correo electrónico.

"Reemplazar una línea de autobús con una de tren no es un acto de guerra ni representa un 'fait accompli' (un hecho irreversible) político".

El tren hará tres paradas en el barrio árabe de Shuafat, donde abundan los congestionamientos de tránsito.

Fuente: http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias/8138225.shtml