sábado, 24 de enero de 2009

El derecho de Israel a defenderse

"Israel tiene derecho a oprimir a los Palestinos y lo hace así para defenderse, pero si los Palestinos intentaran defenderse contra la opresión de Israel, algo que no tienen derecho a hacer, entonces Israel tendrá el derecho de defenderse en contra de la ilegítima defensa (de los Palestinos) de la ilegítima opresión contra ellos, lo que lleva a cabo de todos modos con el fin de defenderse legítimamente."

"La Autoridad Palestina nació por decreto de Israel y una élite Palestina colaboracionista y ha muerto por decreto de Israel y por las acciones de la élite Palestina colaboracionista."





Palestinos inspeccionan una mezquita en la ciudad de Gaza destruida por Israel durante sus 22 días de ataques contra la Franja de Gaza que mataron a más de 1.300 palestinos, 18 de enero de 2009. (Wissam Nassar / MaanImages)


Joseph Massad, The Electronic Intifada, 20 de enero de 2009

Es sabiduría común política occidental que cuando los países occidentales apoyan la acción militar israelí contra países árabes o el pueblo Palestino, lo hacen porque apoyan el derecho de Israel a defenderse contra sus enemigos.

Esta ha sido siempre la sabiduría establecida en el propio Israel, incluso antes de que se estableciera el asentamiento colonial, donde su depredador ejército irónicamente recibe el nombre de Fuerzas de Defensa de Israel, al igual que el ejército del apartheid de Sudáfrica, que también era conocido como Fuerzas de Defensa de Sudáfrica. Esta nomenclatura de defensa no es exclusiva de Israel y Sudáfrica, ya que muchos países después de la Segunda Guerra Mundial se apresuraron a cambiar el nombre de sus Ministerios de "Guerra" por el de Ministerios de "Defensa." Sin embargo, las acciones supuestamente defensivas de Israel definen cada una de las guerras en las que ha participado siempre el asentamiento colonial, sobre todo y especialmente cuando ha sido él mismo el que ha empezado estas guerras, como ha hecho en todos los casos, excepto en 1973.

Así pues, la guerra de 1948 que las milicias sionistas iniciaron contra el pueblo Palestino el 30 de noviembre de 1947, un día después de que la Asamblea General de Naciones Unidas controlada por occidente emitiera el Plan de Partición, se presenta como "defensiva", como lo fue su expulsión de unos 400.000 Palestinos antes del 15 de mayo de 1948, es decir, antes de la fecha en que tres ejércitos árabes (los ejércitos de Egipto, Siria e Irak) invadieran la zona que luego se convertiría en Israel (Líbano apenas tenía ejército para invadir y apenas logró recuperar dos aldeas libanesas que Israel había ocupado, y las fuerzas de Jordania entraron en la zona designada por el plan de partición de Naciones Unidas para el Estado Palestino, y Jerusalén oriental que estaba previsto que quedara bajo jurisdicción de Naciones Unidas).

Sin embargo, hasta este mismo día, Israel, sus aliados Occidentales, y Arabes, y Palestinos, parecen estar de acuerdo con la mayor mentira israelí de que el "problema" de los refugiados resultó de la guerra de 1948 que Israel libró como guerra "defensiva" y que la responsabilidad de los refugiados recae en los gobiernos Arabes que "comenzaron" la guerra. Aunque los restantes 370.000 Palestinos que Israel expulsó fueron expulsados después del 15 de mayo de 1948, y antes de finales de enero de 1949 (cuando comenzaron las conversaciones de armisticio), podrían ostensiblemente incluirse con el argumento de que su expulsión fue consecuencia de la guerra, pero no queda claro por qué los primeros 400.000 habrían de incluirse en esa categoría. Los miles de Palestinos que serían expulsados tras la firma de los acuerdos de armisticio, sobre todo los de la ciudad de Majdal, actual Ashkelon, cuya población fue cargada en camiones y expulsada a Gaza, ni siquiera entran en estos cálculos.

El argumento, de hecho, debe extenderse a los refugiados de después del 15 de mayo. Al fin y al cabo, fueron las expulsiones de los Palestinos por los sionistas durante más de cinco meses antes de la intervención de los ejércitos árabes en Mayo de 1948 lo que fue utilizado como casus belli por los ejércitos árabes, cuya intervención se llevó a cabo bajo el estandarte de la defensa de Palestina y los Palestinos contra la agresión sionista. Sin embargo, nada de esto parece importar, y la agresión sionista contra el pueblo Palestino y su estado-designado-por-la-ONU siguen siendo presentados como parte del "derecho de Israel a defenderse."

Irónicamente, la invasión no provocada israelí de Egipto en 1956 y la ocupación del Sinaí también parecen entrar en la categoría del derecho de Israel a defenderse en lo que a los israelíes concierne, aunque el Presidente de los Estados Unidos Dwight Eisenhower y la Unión Soviética pensaron de modo distinto en aquellos momentos, lo que obligó a Israel a retirarse. Las invasiones masivas de Israel de tres países árabes en 1967 fueron/son presentadas también como otra guerra defensiva, de ahí que si alguna vez se admitió que Israel es la parte que inició la guerra, la admisión va rápidamente seguida de la "explicación" (hasbara en hebreo, que es también el término usado para "propaganda") de que se trató de una guerra "preventiva" en la que Israel se estaba "defendiendo". Esto también se aplica a las invasiones israelíes de Líbano en 1978 y 1982 y 2006, su continuada ocupación de Cisjordania y Jerusalén Este y las Alturas del Golán, su asedio a Gaza, y sus matanzas contra los Palestinos de allí en las últimas tres semanas.

La lógica funciona como sigue: Israel tiene el derecho de ocupar la tierra Palestina, asediar a la población Palestina en Bantustanes rodeados por un muro de apartheid, casi matar de hambre a la población, cortarle el suministro de combustible y de electricidad, arrancar sus árboles y sus cultivos, y lanzar incursiones periódicas y asesinatos selectivos contra ellos y sus dirigentes electos, y si esta población se resiste a estos masivos ataques israelíes contra sus vidas y el tejido de su sociedad, e Israel responde asesinándolos en masa, Israel estaría simplemente "defendiéndose" a sí mismo como debe y como debería.

De hecho, según ha afirmado recientemente el columnista de The New York Times Thomas Friedman, el mejor amigo de Israel y de la familia gobernante saudí, al hacer esto, Israel está llevando a cabo el ejercicio pedagógico de "educar" a los Palestinos. Quizás muchas de las asociaciones de empresarios árabes que regularmente invitan a Friedman a dar charlas en sus organizaciones en una serie de países árabes pagándole unos honorarios astronómicos por ello, pueden invitarle de nuevo a hablar para que les eduque sobre los métodos pedagógicos de Israel y sobre la propaganda de guerra de The New York Times en nombre de Israel.

El principal argumento aquí es doble, es decir, que si bien Israel tiene derecho a defenderse, sus víctimas no tienen el mismo derecho a defenderse a sí mismas. De hecho, la lógica es aún más siniestra que esto y puede quedar ilustrada de la siguiente manera: Israel tiene derecho a oprimir a los Palestinos y lo hace así para defenderse, pero si los Palestinos intentaran defenderse contra la opresión de Israel, algo que no tienen derecho a hacer, entonces Israel tendrá el derecho de defenderse en contra de la ilegítima defensa (de los Palestinos) de la ilegítima opresión contra ellos, lo que lleva a cabo de todos modos con el fin de defenderse legítimamente.

Por ello, no sólo Israel tiene derecho a armarse y ser una potencia nuclear y a tener ventaja militar sobre el conjunto de todos los ejércitos de la región en la que vive, sino que también debe asegurarse de que el poder militar de sus vecinos se utiliza para reprimir a los Palestinos y no a Israel, de hecho para ayudar a Israel a asediar a la resistencia Palestina. Y cuando y si se da el caso de que los Palestinos tratan de armarse para defender sus vidas contra las invasiones y la masacres de Israel, Israel hace todo lo posible para impedírselo y considera que se trata de "contrabando ilegal."

La reciente firma de un acuerdo entre Israel y su patrocinador EEUU y la contribución voluntaria de países europeos (Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y España) para patrullar las aguas y las fronteras de Gaza con Egipto para impedir que los Palestinos "pasen de contrabando" armas para defenderse a sí mismos es la más reciente aplicación de este entendimiento. EEUU, el patrocinador de Israel, y los aliados europeos están horrorizados por los los intentos de los Palestinos para armarse (a lo que no tienen derecho), a fin de defender sus propias vidas contra el derecho de Israel a masacrarlos para defenderse.

De hecho, Israel ha incluido durante los últimos 15 años el liderazgo Palestino de otros tiempos en sus esfuerzos para reprimir a todos los Palestinos que se resisten por su derecho a defenderse por oprimirlos. Esta es precisamente la razón por la cual se creó la Autoridad Palestina (AP) en primer lugar. Sin embargo, la AP que estableció sobre el papel el Acuerdo de Oslo en el otoño de 1993 y llegó a la vida en forma de instituciones y una élite Palestina colaboracionista en 1994, ha llegado, finalmente, a su fin en el invierno de 2009. Si bien la AP lo hizo todo para ser una fuerza represiva por cuenta de Israel y desde 1994 ha matado a decenas de Palestinos que se resistieron a la ocupación y al colaboracionismo de la AP, su habilidad para controlar el recrudecimiento de la resistencia Palestina se ha visto constatado por su incapacidad para ganar las últimas elecciones y su incapacidad para derrotar a Hamas militarmente. Quince años después de su creación, la AP está acabada. En Gaza, Israel destruyó todas las oficinas burocráticas y administrativas de la AP dirigidas por Hamas y por lo tanto ha devuelto a Hamas, por defecto, a su antiguo estado como principal grupo guerrillero Palestino de resistencia frente a la ocupación ilegal de Israel de Cisjordania y Jerusalén oriental, el criminal asedio de Israel de Gaza, y la continuada limpieza étnica de Israel del pueblo Palestino.

En Cisjordania, el proceso de acabar con la AP ha sido más gradual. Si bien una guerra ambivalente contra la AP comenzó con la reinvasión israelí de ciudades y pueblos de Cisjordania (a cuyos alrededores se había replegado anteriormente) en 2002, se produjo una reevaluación después de la muerte de Yasser Arafat y después de que sus sucesores se comprometieron a colaborar con Israel, tanto como solía hacer Arafat antes de las conversaciones de Camp David en el verano del 2000. El secuestro por Israel de funcionarios de Hamas elegidos en enero de 2006 para el Consejo Legislativo Palestino, y de sus ministros de gobierno, seguido por la guerra lanzada contra funcionarios y afiliados de base de Hamas por parte del liderazgo de Fatah que perdió las elecciones, y por el ilegal golpe de estado contra Hamas organizado por Mahmoud Abbas y sus secuaces en colaboración con EEUU e Israel, con éxito en Cisjordania y completamente fracasado en Gaza, han sellado el destino de la AP. El último tiro de gracia se produjo en los últimos días cuando expiró el plazo del mandato de Abbas, que terminó el 9 de enero de 2009, a pesar de sus ilegales intentos de prorrogarlo por un año más.

Abbas era el único miembro del grupo colaboracionista de Cisjordania, que todavía tenía alguna credencial legítima y legal otorgada por las elecciones. Por consiguiente, hoy en día, ya no existe una Autoridad Palestina como entidad jurídica, o como entidad legal que tenga alguna legitimidad popular o jurídica. La Autoridad Palestina nació por decreto de Israel y una élite Palestina colaboracionista y ha muerto por decreto de Israel y por las acciones de la élite Palestina colaboracionista.

La ausencia de Mahmoud Abbas de la cumbre árabe en Qatar hace unos días, convocada para apoyar a los Palestinos resistentes en Gaza, y su caracterización de la cumbre como una "emboscada" para dividir a los Palestinos, le han expuesto aún más a los ojos del pueblo Palestino como colaborador impenitente con la ocupación israelí y con los dictadores árabes aliados de Israel y Estados Unidos. Por lo tanto, no es sorprendente su posterior participación en la cumbre de Sharm al-Sheikh con las potencias europeas que pretenden ayudar a Israel a diezmar al pueblo Palestino.

Mientras la AP sigue usurpando poder político en Cisjordania, está claro que será una tercera Intifada Palestina allí la que pondrá fin al régimen ilegítimo de la AP cuyos colaboracionistas se siguen negando a hacer las maletas e irse. De hecho, la nueva iniciativa de EEUU y los aliados europeos de Israel es derramar dinero en abundancia sobre la AP, en forma de fondos para la reconstrucción de Gaza, con la esperanza de seducir a los Palestinos de Gaza empobrecidos, masacrados, y devastados por Israel para que dejen de apoyar a Hamas y cambien de opción a favor de la ilegítima y colaboracionista AP cuyos fondos europeos se están blandiendo ante ellos como cebo.

Si una generación de intelectuales Palestinos y árabes llegó a creer desde los años 1970 que la lucha armada no lograría poner fin a la ocupación israelí y que las negociaciones serían la única manera de hacerlo, toda una nueva generación intelectuales Palestinos y árabes (algunos de los cuales son liberales), ahora entienden que las negociaciones con Israel sólo han servido para intensificar la ocupación y sólo servirán para hacerlo en el futuro. Los beneficios de 18 años de negociaciones con Israel, como es evidente para todos, han sido no sólo más asentamientos de colonos judíos y más masacres y más confiscación de tierras, sino también la destrucción del movimiento nacional Palestino a través de su implosión desde dentro. Es cierto que las negociaciones han enriquecido a la clase palestina empresarial en Cisjordania y Gaza, así como a los intelectuales comprador(1) y a las clases burocrática y militar que fueron inducidas al juego de la AP de financiación no gubernamental a través del llamado proceso de paz, pero estos beneficios han sido entregados a unos pocos a expensas de quitarle los medios de subsistencia a la mayoría.

Lo que se ha acabado después de la carnicería de Israel en curso en Gaza no es sólo la colaboracionista Autoridad Palestina, sino también las negociaciones como camino viable o creíble para poner fin a la ocupación. Esta es la situación a la que se enfrenta el próximo Presidente de EEUU, el rabiosamente pro-Israel Obama. El mitad blanco y muy cristiano Obama, quien, al negar la acusación de ser musulmán aseguró a los estadounidenses que no sólo fue educado por su madre blanca cristiana y la familia de ella, sino también de su convicción de que la sangre de Jesucristo le "redimirá", y que reza a Jesús todas las noches; va a continuar, junto con sus operativos pro-Israel, apoyando los crímenes de guerra de Israel y reforzando la autoridad ilegal de los colaboracionistas Palestinos en Cisjordania.

Israel destruyó la AP en Gaza, porque ya no podía garantizar su colaboración allí después de que Hamás ganó las elecciones y asumió el poder político. Después de que Hamas ganó las elecciones libres, Israel arrestó a la mayoría de los parlamentarios electos de Hamas para asegurarse de que los líderes de Fatah seguían colaborando sin trabas. La AP sobrevive hoy día como una entidad ilegal en Cisjordania, porque Israel todavía se beneficia de su colaboración, como quedó patente en la represión policial de la AP de las manifestaciones en toda Cisjordania que trataban de mostrar su solidaridad con los Palestinos de Gaza. Inyectar más fondos a la ilegítima e ilegal PA para que torture al pueblo Palestino y atiborrar los bolsillos de sus colaboracionistas no la va a convertir en una opción más atractiva para la mayoría de los Palestinos pobres que han sido los últimos perdedores del régimen de la AP y los Acuerdos de Oslo .

Entre tanto, Occidente e Israel seguirán defendiendo el derecho de Israel a defenderse y negando a los Palestinos el derecho a defenderse. Mientras que algunos llaman a esto relaciones internacionales, en realidad no son más que relaciones inter-raciales en las que los judíos, que desde la Segunda Guerra Mundial se han incluido en el ámbito de la blancura, tienen derechos que los Palestinos, al igual que sus homólogos en otras partes del mundo no-europeo que son arrojados para siempre afuera del ámbito de la blancura, tampoco tienen. Thomas Friedman tiene razón, Israel ha estado tratando de educar a los Palestinos de que va a castigar todos sus intentos de confrontar su poder colonial blanco para oprimirlos y que deben entender que merecen ser castigados y derrotados por no ser blancos.

El problema es que los Palestinos, estudiantes de un humanismo universal en el que se consideran iguales a todos los demás, siguen sin aprender las lecciones y pruebas raciales de Israel. En definitiva, los Palestinos insisten en que Israel debe ser enseñado que no tiene derecho a defender su supremacía racial y que los Palestinos tienen derecho a defender el carácter universal de su humanidad contra la opresión racista de Israel. ¿Aprenderán algún día la lección Israel y sus aliados occidentales? La historia de Israel nos dice, como estudiosos de su supremacía racial, que los sionistas siempre han fallado la prueba del humanismo universal.

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Joseph Massad es Profesor Asociado de política Arabe moderna e historia intelectual de la Universidad de Columbia en Nueva York. Es autor de The Persistence of the Palestinian Question [La persistencia de la cuestión de Palestina] (Routledge, 2006).

Ilustraciones:
-"Eco de un grito", de David Alfaro Siqueiros.
-"Bajo Ocupación", del artista Palestino Ismail Shammout.

Notas:
- (1) sic. en el original
- Ver, del mismo autor:
El levantamiento del Gueto de Gaza
Pinochet en Palestina