martes, 15 de diciembre de 2009

Um Bakir: He probado el verdadero sufrimiento de mis hijos después de dos días en prisión

[15/12/2009 - 04:58 PM]

NABLUS, (PIC) - Um Bakir, madre de cinco prisioneros palestinos, dijo el lunes que experimentó el sufrimiento real de sus hijos en las cárceles israelíes después de haber pasado sólo dos días de detención.

En una declaración a la agencia de noticias Safa, Um Bakir, que fue liberada ayer de las cárceles israelíes, agregó que sus hijos le contaron a lo que se enfrentan en la cárcel, pero que no esperaba que la amargura de la detención fuera así, expresando su esperanza de que pueda reunirse con sus hijos a través de un acuerdo de canje de prisioneros.

Explicando las circunstancias de su detención, dijo que un gran número de soldados israelíes golpearon violentamente su puerta después de la medianoche del sábado y, cuando la abrió, los soldados le dijeron que quedaba detenida.

Um Bakir añadió que por la mañana, varios soldados israelíes comenzaron a interrogarla en su centro de interrogatorios de Petah Tikva, durante más de cuatro horas intentando extraerle una confesión.

La madre dijo que los interrogadores israelíes la presionaron mucho y siguieron haciéndole preguntas acerca de los miembros de su familia y su fuente de ingresos y otras cuestiones, aunque les dijo que su única fuente es la pensión de su marido y que ella es una anciana que no tiene información sobre los miembros de su familia, que se encuentran detenidos en cárceles israelíes.

Explicó que durante el interrogatorio, sufrió una fuerte caída de presión arterial y no pudo terminar su declaración con ellos.

Después de eso, agregó, fue trasladada de nuevo a la celda durante un tiempo, antes de trasladarla a un hospital israelí debido a haber empeorado su estado de salud.

La autoridad israelí de ocupación (AIO) detuvo a los cinco hijos de esta madre de Palestina, así como a su nieto Said Bakir de 19 años, y la esposa de su hijo Obadah.

La AIO permite a la madre de ver a un miembro de su familia en la cárcel cada ocho meses.