sábado, 30 de enero de 2010

Israel Cometió un Genocidio Cultural; Destruyó Libros Palestinos

29/01/2010 Almanar

Israel ha saqueado y destruido decenas de miles de libros palestinos en los años que siguieron al establecimiento del Estado, según una tesis doctoral que será presentada el próximo mes por un investigador de la Universidad Ben Gurion.

En una entrevista con el investigador publicada en el sitio web de Al Yazira el jueves, él dijo que Israel destruyó los libros palestinos en el marco de su plan para “judaizar el país” y cortar a los resistentes árabes con su historia y su cultura.

Según la disertación doctoral, las autoridades israelíes recogieron miles de libros árabes en el Jerusalén ocupado, Jaffa, Haifa, Safed y otras ciudades que fueron hogares de los árabes. Los responsables israelíes procedieron a distribuir la mitad de los libros, mientras que la otra mitad fue destruida. Estos libros fueron calificados de “amenaza a la seguridad,” dijo el investigador.

En su entrevista con Al Yazira, el investigador dijo que, según muestran los archivos israelíes, las tropas de ocupación israelíes saquearon los libros de los hogares de los palestinos expulsados durante la Nakba y los entregaron a las autoridades.

El investigador dijo a Al Yazira que, según los documentos que posee, Israel destruyó 27.000 libros en 1958, diciendo que ellos eran “inútiles” y que “amenazaban al Estado”. Las autoridades vendieron los libros, la mayor parte de ellos libros de texto, a una planta de papel. “Fue una masacre cultural llevada a cabo de una forma peor que el colonialismo europeo, que al menos salvaguardó los objetos que robó en sus bibliotecas y museos,” dijo el investigador.

Él añadió que unos pocos libros fueron vendidos a precios de descuento a las escuelas árabes, mientras que otros fueron transferidos a la biblioteca de la Universidad Hebrea en el Jerusalén ocupado.

El investigador estima que unos 6.000 libros palestinos están en la actualidad disponibles en la Biblioteca Nacional en la Universidad Hebrea. Sin embargo, él dijo que muchos otros libros en árabe, inglés y francés no fueron registrados y la mayoría de ellos acabaron en los almacenes de la biblioteca, sin que sea posible acceder a ellos.