domingo, 24 de enero de 2010

Israel responsabilizará a Hamás de los daños en la infraestructura civil de Gaza

en su respuesta a Goldstone

JERUSALÉN, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Está previsto que el próximo jueves el Gobierno israelí presente ante la ONU su respuesta oficial al conocido como Informe Goldstone sobre los crímenes de guerra perpetrados durante la ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza de finales de 2008 y principios de 2009. Tel Aviv justificará sus bombardeos e invasión posterior alegando que Hamás empleaba edificios civiles con fines terroristas, según indicaron fuentes del Gobierno hebreo al diario estadounidense 'The New York Times'.

El objetivo principal de Israel será refutar las afirmaciones de que durante la operación 'Plomo Sólido' murieron civiles y fueron destruidos edificios clave de la infraestructura de la región palestina con el objetivo último de aterrorizar a la población.

Así, por ejemplo, en el caso de la destrucción de la única fábrica de harina de Gaza, la fábrica Bader, el Informe Goldstone sostiene que fue destruida por un ataque de un avión, posiblemente un F-16. Israel, en cambio, asegura que tiene pruebas fotográficas de que esto es falso y que fue destruida accidentalmente por fuego de artillería durante los combates con milicias de Hamás.

También Goldstone recoge la destrucción de una planta de tratamiento de aguas residuales que provocó una auténtica riada de aguas fecales en Gaza por un potente misil israelí de forma "deliberada y premeditada". Israel, sin embargo, asegura que no tuvo nada que ver con el derrumbe de la planta y lo atribuye a explosivos de Hamás.

La lista continúa con granjas avícolas, pozos, una cementera y unas 4.000 casas, destruidas, según Goldstone, para eliminar la infraestructura civil y causar sufrimiento a la población.

El Informe Goldstone, elaborado para la ONU por el prestigioso jurista sudafricano judío Richard Goldstone, pide tanto a israelíes como a palestinos establecer comisiones de investigación independientes sobre los crímenes de guerra.

Desde el primer momento, Israel se negó a cooperar con la investigación y restó importancia al informe final de Goldstone, pese a que fue aprobado oficialmente en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Sin embargo, recientemente el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, enumeró como "desafíos estratégicos principales" del país "el programa nuclear iraní, los cohetes contra nuestros civiles y Goldstone".

Del 27 de diciembre de 2008 al 18 de enero de 2009 murieron más de 1.400 palestinos, cientos de ellos civiles, y 13 israelíes, cuatro de ellos militares abatidos por "fuego amigo".