lunes, 15 de febrero de 2010

Israel se enfrenta a una campaña global de deslegitimación

Barak Ravid
Haaretz

Según un informe del Instituto Reut que llegó el jueves al gabinete israelí, Israel se enfrenta a una campaña global de deslegitimación. Un equipo de expertos en temas económicos y de seguridad, con sede en Tel Aviv, llamó a los ministros a ocuparse del tema y tomarlo como una amenaza estratégica.

En el informe se citan manifestaciones antiisraelíes en espacios universitarios, protestas en competiciones deportivas en las que participan atletas israelíes, movilizaciones en Europa para boicotear productos israelíes y amenazas de órdenes de detención para dirigentes israelíes que visitan Londres.

El Instituto Reus señala que esta campaña es el resultado del trabajo de una red mundial, tanto de particulares como de organizaciones, que carecen de estructuras o de dirigencias unificadas, pero que actúan juntas sobre una misma ideología que describe a Israel como un Estado paria y niegan su derecho a existir.

El Instituto Reus señala una lista de los lugares donde esta red tiene mayor influencia: Londres, Bruselas, Madrid, Toronto, San Francisco y la universidad de California, Berkeley.

Los activistas de esta red, denominados por Reus como "deslegitimadores", son relativamente marginales, jóvenes, anarquistas, inmigrantes y activistas políticamente radicales. Señala asimismo el informe que no son demasiados y que se hacen visibles en campañas públicas y en medios de comunicación.

Los "deslegitimadores" cooperan con organizaciones que critican legítimamente la política de Israel en los Territorios, como Amnistía y Human Rights Watch, confundiendo la línea de legítima censura con la de deslegitimación. Asimismo promocionan –siempre según el informe citado- actividades pro palestinas en Europa "porque está de moda".

Los activistas de esta red no siempre son palestinos, árabes o musulmanes. Muchos son activistas de izquierda europeos o estadounidenses. La izquierda occidental cambió su postura sobre Israel y ahora lo ve como un Estado ocupante, continúa diciendo el informe. Si en los años 60 estos grupos de izquierda veían a Israel como un modelo de sociedad socialista e igualitaria, hoy es la representación del mal para Occidente.

La red deslegitimadora ve la lucha contra el régimen en la antigua Sudáfrica del apartheid como un modelo de triunfo. Cree que se puede tumbar el Estado sionista israelí y convertirlo en un Estado para todos, tal como ocurrió en Sudáfrica.

El equipo de Reut dice que estos grupos tienen en común símbolos y héroes como el joven palestino Mohammed al-Dura, la activista estadounidense por la paz Rachel Corrie y se reúnen en eventos conjuntos, como la conferencia de Durban.

Entretanto, los diplomáticos israelíes en el extranjero, deben contrarrestar los intentos de deslegitimizar el país. "La combinación de una numerosa comunidad musulmana, una izquierda radical influyente, la lengua inglesa como medio de comunicación y un centro universitario como Londres, son un campo fértil para la 'deslegitimación' de Israel", dice el embajador israelí en Londres, Ron Prosor.

Prosor concede muchas entrevistas a los medios de comunicación y aparece como conferencista en muchos campus universitarios británicos. Aunque se dice que ha detectado manifestaciones antiisraelíes en casi todas las universidades, Prosor ha informado a su pueblo de que incrementará la actividad en esos espacios.

"Lo que está ocurriendo actualmente en las universidades de Londres, ocurrirá, como mucho en cinco años, en las universidades estadounidenses", dice Prosor.

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El informe Reut dice que Israel no está preparado para tratar la amenaza de la deslegitimación. El gabinete no definió el tema como amenaza y ve el área diplomática como marginal comparada con la militar.

"El ministerio de relaciones exteriores está preparado para los desafíos de los años 60, y no para los de los 2000", dice el informe. "No hay presupuestos, tampoco suficientes diplomáticos así como tampoco una doctrina diplomática apropiada."

Reuter recomienda establecer una red antagonista en la cual las embajadas israelíes sirvan de frentes de batalla contra la deslegitimación.

El informe dice que los servicios de inteligencia deberían supervisar esas organizaciones y estudiar su metodología. El gabinete gubernamental también debería enfrentarse a los grupos que tratan de deslegitimar a Israel aprovechándose de los que hacen críticas comprometidas.

El informe agrega que Israel no debería boicotear a esos grupos como lo hace su embajada en Washington con la organización de izquierda J Street. Boicotear a estos grupos permite empujarlos a los brazos de los deslegitimadores, dice Reut.

Fuente: http://haaretz.com/hasen/spages/1149274.html

Traducido para Rebelión por J.M. y revisado por Caty R.