domingo, 28 de marzo de 2010

EE.UU., el gran aliado de Israel en el mundo


(Niño palestino detenido en Jerusalén)


LAURA L. CARO - ABC - JERUSALÉN - 17-03-10

EE.UU. es el gran aliado de Israel en el mundo. Las cifras lo demuestran:

-Ayuda militar: Un 20 por ciento del presupuesto militar de Israel procede de Washington. La ayuda de 2010 es de 2.800 millones de dólares y crecerá hasta los 3.000 millones de dólares para el año 2018. Aparte, Washington incentiva el desarrollo de la industria armamentística y de seguridad israelí.

-Apoyo estratégico / Irán: El estatus de Israel en Oriente Próximo está íntimamente vinculado a su identificación con EE.UU, que tradicionalmente ha actuado como chaleco antibalas del Estado judío. Israel cuenta con Washington para frenar las aspiraciones nucleares de Irán.

-Exportaciones: EE.UU es el principal comprador de Israel, 17.000 millones de dólares en 2009. Las importaciones fueron de 6.000 millones de dólares. Israel empleó la diferencia a su favor para pagar el déficit contraído con el resto del mundo. La prensa especializada describe la relación económica entre ambos en términos de “dependencia” de Israel con respecto a EE.UU.

-Valedor en la ONU: EE.UU ha evitado en el seno de Naciones Unidas numerosas resoluciones de condena capaces de dañar a Israel. Washington es actualmente el gran apoyo de Israel contra el camino del Informe Goldstone sobre crímenes de guerra en Gaza hacia la Corte Penal Internacional.

-Aliado de Paz: Los acuerdos de paz entre Israel y sus vecinos Egipto y Jordania fueron resultado de la implicación nortemericana. También los de Oslo con los palestinos. Obama está tratando de promover nuevas negociaciones indirectas, aunque han sido abortadas por la expansión colonial. EE.UU también logró el cese al fuego con Hizbulá en 2006.

-Ambigüedad nuclear: Estados Unidos firmó en la década de los 70 un acuerdo con Israel para preservar la política de ambigüedad sobre el reactor de Dimona, en cuyo marco Washington ha evitado el debate en la ONU sobre la existencia de cabezas nucleares en territorio israelí.

Eterna tensión en la Ciudad Vieja de Jerusalén

La sombra de los enfrentamientos planea eternamente sobre la Ciudad Vieja, y no hay mes que no desemboque en choques reales entre las fuerzas de seguridad israelíes y los palestinos. No en vano, las murallas encierran la hectárea más explosiva de la Tierra, capturada por Israel en la Guerra de los Seis Días. Es la Explanada de las Mezquitas, erigida a su vez sobre los restos del Segundo Templo sagrado para los judíos, del que es testimonio el Kotel, llamado en occidente Muro de las Lamentaciones.

Las susceptibilidades, las provocaciones, los rumores salidos de cualquier lado acerca de presuntas intenciones rocambolescas de Israel de destruir la mezquita de Al Aqsa, de los judíos radicales por tomarlo, –a pesar de que siquiera pueden pisar el área-, o de los palestinos por improvisar una Tercera Intifada para defender la explanada, incendian constantemente la Ciudad Vieja. La tensión hoy existe, pero no es mayor que la que se vivió, sin ir más lejos, a principios del pasado mes de octubre.

La frustración palestina ante la ocupación, y particularmente la frustración de la población musulmana de Jerusalén Este, asfixiada entre el muro y el férreo control israelí, se convierte en pedradas en esa zona con demasiada frecuencia. Que Israel anunciara este mes que va a incluir dos lugares santos situados en Hebrón y Belén dentro de su Patrimonio Nacional ha contribuido a exaltar los ánimos. Que la semana pasada, cuando había indicios de reanudar las conversaciones de paz, Israel aprobara construir 1.600 viviendas más en Jerusalén Este, ha disparado las iras aún más... Hasta desviar un poco la atención sobre el conflicto internacional abierto con Washington por esa decisión de Tel Aviv de ampliar la ocupación, que no tiene precedentes en los últimos 35 años.

Musulmanes rezan en presencia de soldados israelíes cerca de la Puerta del León en la Ciudad Vieja en Jerusalén 170310 / EFE