jueves, 18 de marzo de 2010

La nueva guerra de Israel contra los lugares islámicos


Daud Abdullah
Al Jazeera

En un acto que aparece como una celebración del decimosexto aniversario de la masacre de 29 creyentes por el terrorista Baruch Goldstein, el gobierno israelí ha proclamado que la Mezquita Ibrahimi en Khalil (Hebrón) y Masjid Bilal ibn Rabah (mezquita) en Belén son "lugares del patrimonio judío."

Goldstein, un colono israelí nacido en EE.UU., quien sirvió como médico en el ejército, abrió fuego contra los creyentes en una mezquita en Hebrón el 25 de febrero de 1994, matando a 29 personas e hiriendo a más de 150, antes de ser sometido y muerto a golpes.

El anuncio del gobierno de Binyamin Netanyahu, aunque no es sorprendente, es el último de una serie de ataques israelíes contra lugares islámicos históricos y religiosos en los Territorios Palestinos Ocupados.

Concuerda con la antigua ambición de los israelíes de eliminar todos los símbolos religiosos no judíos y su presencia en Palestina.

Mientras el gobierno israelí anunciaba la anexión de los lugares islámicos, docenas de colonos intentaron irrumpir en Jericó con el pretexto de que iban a visitar una antigua sinagoga.

Según el Acuerdo Gaza-Jericó de mayo de 1994, Israel aceptó disolver su administración civil y "transfirió sus poderes y responsabilidades a la Autoridad Palestina".

Israel no está interesado en la paz

En su primera reacción a la anexión de la Mezquita Ibrahimi, Amr Moussa, secretario general de la Liga Árabe, dijo: "Esto prueba que Israel no está interesado en la paz y en negociaciones."

La pregunta es: ¿Cuándo estuvo interesado Israel en la paz y en negociaciones? ¿Cuándo ha reconocido los derechos de los palestinos? Los fundadores de Israel no ocultaron el hecho de que querían toda Palestina histórica, pero sin los palestinos y todo lo que está asociado con su historia.

Por lo tanto Menachem Begin, el difunto primer ministro israelí, registró en sus memorias, "La rebelión": "La partición de la Patria [Israel] es ilegal. Nunca será reconocida. La firma por instituciones e individuos del acuerdo de partición es inválida. No obligará al pueblo judío.

Jerusalén fue y será para siempre nuestra capital. La Tierra de Israel será restaurada al pueblo de Israel. Toda entera. Y para siempre."

Todo lo que ha sucedido en Palestina desde 1948, y en Jerusalén y Hebrón en particular durante el año pasado, puede ser explicado en el contexto de esa declaración.

Los que la ignoran, especialmente la dirigencia árabe y musulmana, lo hacen por su cuenta y riesgo.

Habiéndolo dicho, la oportunidad de estas últimas provocaciones contra la Mezquita Ibrahimi no ha pasado desapercibida.

Las acciones israelíes ocurren en días de inmenso embarazo para los patrocinadores europeos del proyecto sionista, que presenciaron cómo sus pasaportes, entre ellos documentos diplomáticos, se utilizaban ilegalmente para perpetrar el asesinato de una personalidad palestina en Dubai, un país "moderado" y por lo tanto por definición, amistoso.

¿Burda distracción?

¿Trata Israel de distraer la atención global del asesinato de Mabhuh? [AFP]

Ya que el anuncio de los nuevos "lugares del patrimonio" coincide con el aniversario de la masacre de Goldstein, se ha descrito deliberadamente como una burda distracción del tema de la responsabilidad criminal por el asesinato en Dubai y el malestar que ha causado a muchos en Europa.

Los observadores han señalado correctamente que mientras la Unión Europea mantiene su ostracismo sobre Hamás como "organización terrorista", aún no han producido ninguna evidencia de que la organización haya realizado una sola operación militar fuera de la Palestina Ocupada.

Esto está en agudo contraste con el gobierno israelí, que amenaza, ataca y ocupa los territorios de países vecinos y asesina a sus oponentes en otras naciones soberanas.

A pesar de todo Israel sigue recibiendo el patrocinio y el apoyo de la Unión Europea.

Por lo menos es seguro que los sionistas han perfeccionado el arte del gradualismo, apoderándose del territorio palestino centímetro a centímetro y ladrillo a ladrillo. Por lo tanto, cuando el gobierno israelí dividió la Mezquita Ibrahimi en 1994 y reservó dos tercios para los judíos, era cosa segura suponer que no significaba el fin del asunto.

Rendición de la Autoridad Palestina

Mientras numerosos palestinos responsabilizan a las autoridades de la ocupación por la escalada de tensiones y el daño a la mezquita, están igualmente amargados por la Autoridad Palestina (AP) por haber entregado el área que se encuentra junto a la mezquita más importante de toda Palestina histórica como parte del "Protocolo de Hebrón" de 1996.

Actualmente las agencias de seguridad leales al general estadounidense Keith Dayton, coordinador de seguridad de EE.UU. entre Israel y los palestinos, y la AP impiden que jóvenes que viven en Hebrón vayan a la Mezquita Ibrahimi para defenderla contra los colonos judíos.

Con un profundo presentimiento señalan que hoy es la Mezquita Ibrahimi pero mañana podría ser la Mezquita Al Aqsa, la tercera mezquita más sagrada del Islam, que está seriamente amenazada.

Salih al-Razim, el imam de la Mezquita Ibrahimi, recuerda que durante los últimos cinco años las autoridades de ocupación han impedido sistemáticamente el llamado a la oración en la mezquita, especialmente la oración maghrib (de la puesta del sol), y todas las oraciones de los sábados.

Típicamente, la afirmación de los ocupantes de que la mezquita se anexa porque estaba en mal estado es falaz, porque ellos mismos han obstruido deliberadamente más del 90% de los esfuerzos de mantenimiento de las autoridades de la mezquita. En efecto, no es otra cosa que una artimaña para intervenir y lograr el control de la mezquita.

"Segundo Templo"

Ya que los palestinos han conservado la Mezquita Ibrahimi durante más de mil años, no hay nada que impida que lo hagan actualmente, aparte de las autoridades de ocupación.

Mientras tanto, en abril de 2009, las mismas autoridades llevaron una inmensa piedra del Palacio Khatouniyah y la colocaron en la plaza frente a la Knéset [parlamento israelí], afirmando que se trataba de una piedra del "Segundo Templo".

Fakhri Abu Diyab, miembro del Consejo de Defensa de los Bienes Raíces en Silwan, informó que la operación israelí estaba controlada y documentada incluso a pesar de que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana.

Varios meses después, a finales de diciembre de 2009, la Fundación Al-Aqsa para los Legados y el Patrimonio informó del robo de objetos arqueológicos de importancia histórica de los palacios Umayyad en Al-Khatouniyah.

Las piedras en cuestión se transportaron al asentamiento Ma’ale donde algunas se descargaron en un basural; otros objetos se llevaron a depósitos dirigidos por el departamento de antigüedades del Museo Rockefeller, irónicamente el antiguo Museo Arqueológico de Palestina.

Se cree que las reliquias islámicas recibirán un tratamiento cosmético y luego reaparecerán, milagrosamente, como reliquias "judías". Lo sabemos porque no es la primera vez que sucede.

Destrucción de mezquitas

Numerosas mezquitas fueron destruidas en toda Palestina en 1948 (como informara inter alia Ha’aretz el 6 de julio de 2009) y en los años subsiguientes como parte de la política deliberada de eliminar de raíz la identidad islámica del país. Muchas se convirtieron en museos, clubes nocturnos y restaurantes.

La Gran Mezquita (Jaame'a al-Kabir) en Bir al-Saba'a (Beersheba) se utilizó como centro de detención y después como tribunal antes de dejarla abandonada.

La Mezquita Afula se convirtió en una sinagoga y la Mezquita Al-Qaysayrieh en un restaurante.

Mezquita se convierte en restaurante

Ninguno de estos actos dará legitimidad a las afirmaciones de la ocupación sionista. La presencia de la población palestina en Hebrón y Jerusalén representa el mayor obstáculo para el proceso de anexión y judeización.

Esta última afrenta podría señalar el comienzo de una nueva fase en el conflicto –que tenga el potencial de resonar mucho más allá de Palestina.

__
Daud Abdullah es director del Middle East Monitor – una institución independiente de investigación fundada en el Reino Unido para promover una cobertura justa y exacta en los medios occidentales de los temas de Oriente Próximo y en particular de la cuestión palestina.

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens