miércoles, 17 de marzo de 2010

Mitchell Retrasa su Viaje a Oriente Medio; Qureia Advierte de una Intifada

16/03/2010 Almanar

El enviado norteamericano a Oriente Medio, George Mitchell, ha retrasado un viaje a la región, dijo la Oficina del Presidente de Israel, entre crecientes tensiones entre los dos aliados.

"La embajada de EEUU en Israel ha contactado con la Oficina del presidente esta mañana para notificarle que el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell, no llegará hoy a Israel," dijo en una declaración.

El aplazamiento de la visita se produce en un momento de creciente crisis diplomática, que surgió la pasada semana cuando Israel anunció sus planes para construir 1.600 nuevas viviendas para colonos en el Jerusalén Este durante una visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.

El lunes, el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, rechazó cualquier freno a la expansión de los asentamientos israelíes dentro y alrededor del Jerusalén ocupado, desafiando así a Washington y profundizando la crisis de Israel con la Administración del presidente estadounidense Barack Obama.

"Durante los pasados 40 años, ningún gobierno israelí ha limitado la construcción en los barrios de Jerusalén," dijo Netanyahu en un discurso en el Parlamento.

Su anuncio se produjo a pesar de una tensa llamada telefónica la pasada semana de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que le pidió que detuviera los asentamientos. "Cuando ella subrayó las que pensaba que serían las acciones apropiadas que debería adoptar el primer ministro, le pidió una respuesta al gobierno israelí. Estamos esperando la respuesta," dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, a los reporteros.

Al pedírsele una reacción a las declaraciones de Netanyahu, Crowley dijo: "Pedimos una respuesta formal al gobierno israelí y cuando la tengamos, reaccionaremos ante la misma."

Crowley también subrayó que el antiguo senador George Mitchell puede reconsiderar un viaje planeado a la región esta semana, dependiendo de los acontecimientos. "Ésta es una situación fluida. En este momento, está todavía en EEUU," dijo Crowley.

Sin embargo, el portavoz subrayó también que Washington seguirá considerando a Israel un socio estratégico.

Clinton y Mitchell tienen previsto participar en unas conversaciones que darían comienzo el jueves en Moscú del así llamado Cuarteto para la Paz en Oriente Medio.

El embajador israelí en EEUU, Michael Oren, dijo el pasado fin de semana a los diplomáticos del país que las relaciones entre EEUU e Israel estaban atravesando la peor crisis en los pasados 35 años, a pesar de los intentos de su gobierno de proyectar un sentimiento de normalidad.

Entretanto, el miembro del Comité Ejecutivo de la OLP, Ahmed Qureia, advirtió el lunes que si Israel continúa construyendo asentamientos en el Jerusalén Este palestino ocupado y destruyendo hogares palestinos "estallará otra intifada."

En una conferencia de prensa en Abu Dis, Qureia, un antiguo primer ministro de la Autoridad Palestina, dijo: "Si los asuntos continúan a este nivel, con independencia de que tomemos la decisión o no, la intifada va a llegar. Si Israel continúa con estas prácticas, va a llegar."

Las tensiones entre los palestinos e Israel han sufrido una escalada en las últimas semanas tras la decisión del gobierno israelí de incluir dos sitios religiosos de Cisjordania en un denominado "plan de herencia nacional judía."

Por su parte, la Unión Europea hizo el lunes un nuevo esfuerzo para revivir el estancado proceso de paz, ofreciéndose a incrementar la ayuda a los palestinos y a reforzar sus misiones de seguridad en Líbano y las áreas palestinas con el fin de ayudar a la entidad sionista.

Reflejando la frustración de Europa por la situación del bloqueado proceso de paz, Catherine Ashton, la responsable de temas exteriores y de seguridad europea, criticó el anuncio de Israel de la pasada semana de que construiría nuevas viviendas en el Jerusalén Este ocupado y la reticencia del liderazgo palestino a poner en marcha reformas.

Ashton dijo que la UE quiere que el Cuarteto por la Paz en Oriente Medio -compuesto por la UE, EEUU, la ONU y Rusia- haga más para presionar a Israel y los palestinos para que hagan la paz. "La Unión Europea está preparada para aumentar su implicación en el proceso de paz," dijo Ashton en un discurso ante la la Liga Árabe en El Cairo, que inauguró su gira de cuatro días a Oriente Medio.

Los palestinos señalan que la construcción israelí está devorando la tierra que ellos precisan para construir su futuro estado, separa Jerusalén Este del resto de Cisjordania e impide la expansión de los barrios árabes. Los palestinos han señalado también que gran parte de la tierra utilizada para las construcciones israelíes le ha sido expropiada a sus propietarios árabes.

El ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Abul Gueit, dijo que las acciones de Israel en el Jerusalén ocupado son "absurdas, una maniobra de evasión y un intento de ahogar a los palestinos."

Abul Gueit dijo que Netanyahu parecía tener un deseo de paz cuando visitó Egipto en diciembre. "Sin embargo, las recientes medidas revelan que no hay nada nuevo; sólo un deseo de hacer perder el tiempo. Esto requiere una postura de la comunidad internacional," dijo Abul Gueit tras un encuentro con Ashton. "Israel debe saber que habrá un precio que pagar."

El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Príncipe Saud al Faisal, criticó también el plan de construcción israelí diciendo: "Éste es otro ejemplo de la falta de responsabilidad de Israel y su determinación de impedir que los países árabes y el mundo trabajen hacia la paz."

LIEBERMAN CULPA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Por su parte, el extremista ministro de Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, culpó el martes a la comunidad internacional tras una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. "He hablado durante la noche con Ban Ki-moon y tengo la impresión de que no hay una respuesta a todas las medidas que Israel ha tomado el pasado año," dijo a los periodistas.

Israel decidió el pasado año congelar los asentamientos en Cisjordania "durante diez meses". Sin embargo, excluyó de tal medida Jerusalén Este, los edificios públicos y "las obras urgentes o necesarias para la seguridad." Israel ha violado desde entonces dicha medida unilateral autorizando nuevas construcciones en Cisjordania en decenas de ocasiones.

"Al final no habido un aliento ni una actitud más objetiva o constructiva de la comunidad internacional, que, en lugar de ello, ha incrementado las demandas y la presión," dijo el ministro ultra.