sábado, 26 de diciembre de 2009

El ejército israelí asesina a seis Palestinos a sangre fría

[26/12/2009 - 10:31 AM]

Por Khalid Amayreh en Cisjordania

NABLUS, (PIC) - En una señal de mal agüero que indica que puede estar a la vista un nuevo ciclo de derramamiento de sangre en Cisjordania, las fuerzas israelíes de ocupación el sábado asesinaron a sangre fría a tres palestinos en la ciudad de Nablus, cerrando una relativa calma que ha durado varios meses.

Otros tres jóvenes palestinos fueron asesinados en la mañana del sábado al norte de la Franja de Gaza, cuando al parecer iban caminando cerca de un muro de seguridad.

El ejército israelí dijo que los tres eran sospechosos de intentar infiltrarse en la frontera entre la Franja de Gaza y los territorios ocupados por Israel en 1948.

En Nablus, donde la coordinación de seguridad entre la Autoridad Palestina (AP) y el ejército israelí se ha calificado a menudo de ejemplar, las fuerzas israelíes apoyadas por vehículos blindados, asesinaron a tres miembros de Fatah, entre ellos un oficial de la Fuerza de Seguridad Preventiva (FSP), que había sido indultado por el Shin Bet, la principal agencia de seguridad doméstica de Israel.

Los tres son Adnan Subh, de 33 años, Raed Abdul Jabbar al-Sarkaji, de 38, y Ghassan Abu Sharkh, hermano de Nayef Abu Sharkh, ex jefe de las Brigadas de Mártires de Al-Aqsa en Nablus, que fue asesinado hace varios años.

Testigos presenciales dijeron que un gran número de vehículos militares israelíes irrumpieron en la ciudad de Nablus (pobl. 150.000), poco antes del amanecer, poniendo la ciudad bajo toque de queda. Las tropas rodearon a continuación un edificio de viviendas en el barrio de Ras El-Ein donde vivían Adnan Subh y su familia.

Ex miembro del brazo armado de Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, Subh fue muerto a tiros al salir desarmado cuando las tropas le ordenaron rendirse.

Su hermano Nidal Subh describió el asesinato como una "ejecución".

Del mismo modo, testigos y familiares informaron que las fuerzas invasoras asesinaron a sangre fría a Ra'ed Sarkaji delante de su esposa e hijos. Cuando su esposa trató de protegerlo, los soldados la dispararon en los pies y las piernas.

El gobernador de Nablus, Jibril Bakri, calificó la operación israelí como un "crimen de pleno derecho." Hizo un llamamiento a las "instituciones internacionales" para que intervengan para poner fin al asedio impuesto al hogar de la familia Subh.

Un portavoz del ejército israelí dijo que las tres personas asesinadas eran miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa que habían perpetrado "actos terroristas" contra israelíes y objetivos israelíes.

A los tres las autoridades de seguridad de la AP al parecer les habían asegurado que ya no estaban "en busca" por el ejército israelí y que podían reanudar su vida normal.

La manera en que fue llevada a cabo la operación muestra que las fuerzas de seguridad de la AP, estimadas en 70.000 soldados, están completamente neutralizadas cuando los centros de población palestinos son invadidos por el ejército israelí.

Funcionarios de la AP han afirmado repetidamente que el objeto principal de las fuerzas de seguridad nacional es proteger los intereses del pueblo palestino.

Sin embargo, las operaciones israelíes en el corazón de ciudades palestinas, donde están desplegadas miles de tropas de la AP entrenadas por los estadounidenses, causan mucha vergüenza a la dirección de la AP, especialmente al gobierno de Salam Fayyad respaldado por occidente.

Hay indicios de que activistas de Fatah desencantados podría tratar de vengar los últimos asesinatos, dado que el régimen de la AP está completamente impotente para detener el asesinato de palestinos por el ejército israelí.