lunes, 24 de agosto de 2009

Asesinar a palestinos para extirparles sus órganos

20/08/2009
Por Khalid Amayreh

JERUSALEN ORIENTAL OCUPADA -- Dirigentes y portavoces israelíes han estado clamando contra un importante periódico sueco por haber publicado un reportaje afirmando que el ejército israelí de ocupación asesina a palestinos para utilizar sus órganos en trasplantes a pacientes judíos.

El periódico Aftonbladet, uno de los más populares de Suecia, informó el martes 18 de agosto(1) que los soldados del ejército israelí de ocupación ha estado asesinando jóvenes palestinos en Cisjordania para extirparles los órganos y venderlos. El reportaje mostraba una foto del cuerpo de una víctima de una de esas ejecuciones, con una larga costura que va desde la barbilla al abdomen.

El reportaje menciona a la familia de una de las víctimas diciendo que “a nuestros hijos los despojaron de sus órganos”. El reportaje también establece una conexión con el reciente escándalo de corrupción y tráfico ilegal de órganos detectado en New Jersey en el que están implicados altos cargos y rabinos.

El autor del reportaje, Donald Bostrom, habla de las fuertes sospechas existentes entre los palestinos de que el ejército israelí extirpó los órganos de los jóvenes. Sugiere que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya debería abrir una investigación sobre el asunto.

Testigo

Bostrom cita a un testigo palestino que describe un caso en que el ejército israelí de ocupación mató a tiros a un joven palestino de un pueblo de Cisjordania y después le extirpó los órganos. La víctima palestina ha sido identificada como Bilal Ahmed Ghniyan.

“Se lo llevaron en un helicóptero militar y el ejército lo trajo de vuelta cinco días después, muerto. Cuando su familia lo estaba enterrando vio una larga costura que iba desde el estómago a la barbilla”.

Bostrom también cita a otro testigo que afirma que sus hijos fueron utilizados como “donantes forzados de órganos”.

“Libelo Sangriento”

Un portavoz israelí y altos cargos del ministerio de Asuntos Exteriores estuvieron despotricando y echando pestes contra Aftonbladet y acusaron a este periódico de gran tirada de “libelo sangriento” y de propagar “rumores” contra Israel.

El portavoz israelí Yigal Palmor afirmó que el periódico sueco “había convertido la demonización de Israel en una causa sagrada”.

Otros altos cargos israelíes amenazaron con demandar por libelo al periódico sueco y afirmaron que el reportaje era una expresión de antisemitismo.

Israel ha estado reaccionando con una sensibilidad exagerada a las críticas internacionales del trato manifiestamente duro que inflige a los palestinos y el descarado racismo que va asociado con este trato.

A principios de este año el ejército israelí, haciendo uso de armas prohibidas internacionalmente, lanzó una mortífera y generalizada guerra relámpago contra la prácticamente indefensa población de la Franja de Gaza, matando, mutilando e incinerando a millares de civiles inocentes, entre los que se incluyen cientos de niños.

Organizaciones de derechos humanos describieron esta enorme devastación de terror y muerte que duró más de 20 días como “ostensibles crímenes de guerra” y “crímenes contra la humanidad”.

Igualmente, Israel había matado a miles de civiles inocentes en Cisjordania y muchas de las víctimas fueron enviadas al instituto forense de Abu Kabir para que se les practicara la autopsia.

Sin embargo, no está claro si los órganos internos de estos jóvenes se extirparon siempre para ser vendidos o trasplantados a pacientes judíos.

El ejército israelí, que ejerce una enorme influencia política y legal en Israel, casi siempre se resiste a que se investiguen sus operaciones en Cisjordania, que lleva a cabo en flagrante violación del Derecho Internacional, especialmente el Derecho Humanitario Internacional.

Precedente

En enero de 2002 un ministro israelí admitió tácitamente que órganos extirpados de cuerpos de víctimas palestinas podían haber sido utilizados para ser trasplantados a pacientes judíos sin que las familias de las víctimas palestinas tuvieran conocimiento de ello.

El ministro, Nessim Dahan, en respuesta a una pregunta que le formuló un miembro árabe del Knesset (parlamento), dijo que no podía negar ni confirmar que el ejército hubiera extirpado órganos de jóvenes y niños palestinos para trasplantes o para investigación científica.

“No podría decir con seguridad que no ocurriera algo de eso”.

El diputado árabe que formuló la pregunta a Dahan se cree que es Ahmed Teibi. Teibi señaló que había recibido “pruebas creíbles” que demostraban que médicos israelíes del instituto forense de Abu Kabir habían extraído órganos vitales como el corazón, los riñones y el hígado de los cuerpos de jóvenes y niños palestinos a los que había matado el ejército israelí en Gaza y Cisjordania.

En una entrevista en al-Jazeera TV en 2002 el difunto líder palestino Yasser Arafat acusó al régimen apartheidista israelí de asesinar bebés, niños y jóvenes palestinos y de quitarles sus órganos para trasplantes:

“Asesinan a nuestros niños y utilizan sus órganos como piezas de repuesto. ¿Por está callado el mundo entero? Israel se aprovecha de este silencio para intensificar su opresión y terrorismo contra nuestro pueblo”, dijo con tono enfadado el presidente Arafat.

Durante la entrevista, que tuvo lugar el 14 de enero de 2002, Arafat mostró fotos de los cuerpos mutilados de los niños.

“No estoy preocupado por mí mismo”, cuando el presidente estaba bajo arresto domiciliario, “estoy preocupado por el pueblo palestino que está bajo asedio desde hace quince meses”.

Israel había admitido que médicos del Instituto de Medicina Forense L. Greenberg en Abu Kabir habían extraído los órganos de tres jóvenes palestinos a los que había dado muerte el ejército israelí cerca de Khan Younis.

Diez días más tarde los cuerpos de las tres víctimas fueron devueltos a sus familias para que los enterraran, pero les habían extraído los órganos e incluso los ojos.

Israel nunca llevó a cabo una investigación seria sobre éste y otros incidentes relacionados con la extirpación de órganos vitales de los cuerpos de víctimas palestinas asesinadas por las fuerzas israelíes de ocupación.

Según la periodista Saira Soufan, la extracción ilegal de los órganos de los soldados y combatientes palestinos está documentada desde antes de los años 1990.

“Al devolver los cuerpos de los soldados a sus familias en duelo, se descubría el robo de sus órganos durante el proceso del entierro. Las cavidades vacías habían sido rellenadas con materiales de desecho, como algodón, mangueras de jardinería y palos de escoba, y después cosidos como resultado de la denominada ‘autopsia’”.

En ocasiones, las autoridades israelíes han robado los órganos de turistas muertos en Israel.

Un caso al que no se dio publicidad ocurrió en 1998 cuando un escocés, Alistair Sinclair, murió en circunstancias misteriosas en un calabozo del aeropuerto de Ben-Gurion.

Los padres del Sr Sinclair denunciaron a las autoridades israelíes al detectar que faltaban el corazón y otros órganos de su hijo. A su madre le enviaron otro corazón y otros órganos, pero nunca creyó que fueran los de su hijo.

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(1) - Ver versión del artículo en inglés en Palestine Chronicle