sábado, 1 de agosto de 2009

La administración Obama inicia el diálogo con Hamás

La organización islamista hace las primeras concesiones en una reunión secreta en Ginebra (1)

(Niños palestinos juegan en medio de las ruinas que dejó en la franja de Gaza el ataque israelí de principios de este año - Adel Hana / ap)

EUGENIO GARCÍA GASCÓN - Jerusalén - 31/07/2009 09:20

El Gobierno de Barack Obama ha empezado a entablar los primeros contactos con Hamás con el fin de incluir a la organización palestina en el proceso de paz con Israel. La diplomacia de Estados Unidos está buscando un terreno común para el diálogo por medio de contactos directos con los islamistas que gobiernan en la franja de Gaza. Delegados del grupo palestino se reunieron con "expertos" enviados de EEUU y otros países occidentales en Ginebra en junio, según se ha sabido ahora.

Hamás ha mostrado una actitud más constructiva que en el pasado, hasta el punto de que sus dirigentes ya no ponen en público la condición de establecer un Estado en toda la Palestina histórica que incluye lo que hoy es Israel sino limitarlo a los territorios ocupados en 1967, o sea, Cisjordania y la franja de Gaza.

"Hamás estaría dispuesta a declarar una tregua prolongada con Israel, de varias décadas, a cambio de un Estado en Cisjordania y Gaza", admitió este jueves a Público Ahmad Yusuf, consejero del líder político de Hamás, Ismail Hanniya.

Yusuf declinó comentar la información del diario Al-Hayat según la cual una delegación de Hamás se reunió con expertos occidentales, incluidos estadounidenses, en Ginebra los días 16 y 17 de junio bajo la tutela del Ministerio de Exteriores suizo, pero el propio Gobierno suizo ha confirmado estos encuentros.

El cónclave de Ginebra fue el primero que se celebró en Europa y contó con la participación de una amplia delegación de Hamás que estuvo presidida por Mahmud al-Zahhar, titular de Exteriores, a quien se considera el número uno de la organización en Gaza, y Basem Naim, ministro de Sanidad.

En el grupo de expertos occidentales había altos funcionarios y ex funcionarios de EEUU, Francia, Alemania y el Reino Unido, quienes formularon a Hamás preguntas muy específicas y obtuvieron respuestas bastante directas.

Los occidentales instaron a la organización fundamentalista a que acepte la solución de los dos estados y las condiciones del cuarteto EEUU, Unión Europea, Rusia y la ONU, a saber, el reconocimiento de Israel y una condena de los métodos violentos. Hamás, no obstante, sigue negándose al reconocimiento de Israel. "En la legislación internacional no hay nada que obligue a un Estado a reconocer a otro", comentaron este jueves fuentes de Hamás.

Parados los cohetes

Aunque en la segunda cuestión, la renuncia a la violencia, el movimiento palestino tampoco respondió afirmativamente, ha tomado medidas concretas para evitar acciones violentas en la práctica durante los últimos meses, obligando a las demás facciones que habitualmente operan en Gaza a mantener en silencio sus lanzadores de cohetes.

Los delegados occidentales exploraron el tema de una posible tregua de larga duración, una iniciativa que surgió de la propia Hamás hace varios años pero que hasta ahora ha sido rechazada por Israel. Al parecer, EEUU mostró cierto interés en examinar esta posibilidad.

Los principios de Hamás son intransigentes en teoría pero flexibles en la práctica, y permitirían a la Administración de Obama establecer una negociación seria siempre y cuando Israel también mostrara flexibilidad. Los israelíes conocen la existencia de estos contactos entre EEUU y los palestinos, pero prefieren guardar silencio.

Las concesiones de Hamás se centran en la cuestión del territorio que reclama. El hecho de que sus líderes no insistan a cada instante, como hacían antes, en reclamar toda la Palestina histórica es un avance importante, aunque los israelíes se nieguen a admitirlo.

También es significativo que el principal interlocutor elegido por EEUU para continuar el proceso de paz sea Mahmud al-Zahhar y no Jaled Mashal, el líder del exilio.

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(1) Esto no es nuevo, de hecho lo viene declarando el Movimiento Islámico repetidamente desde hace tiempo: Aceptarían el estado en las líneas de 1967 siempre y cuando tuviera su capital en Jerusalén, retornaran todos los refugiados palestinos, y se eliminaran todos los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén oriental. A cambio firmaría una tregua larga.

Ver declaraciones de Meshaal, 31.07.09, a Wall Street Journal.