martes, 10 de noviembre de 2009

Niños de Gaza, traumatizados 10 meses después de guerra con Israel

10/11/2009 (Xinhua)

Aún resulta difícil para Nada Joma'a, una niña de 14 años de edad del barrio de Sheikh Radwan, en el norte de la ciudad de Gaza, olvidar el momento en el que un misil israelí destruyó su casa, mató a su madre y le destrozó la pierna durante los 22 días de ataques aéreos israelíes contra la Franja de Gaza concluidos el 18 de enero.

"Son los recuerdos más difíciles de mi vida. No puedo olvidar la escena del misil que cae en nuestra casa, la enorme explosión, el polvo, el humo y los escombros que nos cayeron en la cabeza. No puedo olvidar cuando vi que mi madre estaba muerta y mi hermana y mi hermano estaban heridos", dijo Nada, quien aún tiene un aspecto sombrío y triste y en ocasiones se sumerge en horribles recuerdos.

Nada se ha vuelto más silenciosa desde la tragedia. Al regresar de la escuela por la tarde, normalmente Nada pasa la mayor parte del tiempo ante su sencillo escritorio, haciendo la tarea y negándose a ir afuera a jugar.

Incluso cuando intenta sonreir, su bello rostro muestra signos de tristeza. "Fue un día dolosoro y difícil", repite.

Equipos de rescate y ambulancias llegaron a la casa y enviaron a la madre muerta y a los tres niños a un hospital. La pierna de Nada estaba en muy mal estado y era difícil para los médicos repararla, así que "la única posibilidad fue amputar la pierna para salvarle la vida", dijo el padre con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos.

El padre de Nada dijo que la joven se ha mostrado renuente a visitar a sus amigos y a jugar con los vecinos porque se siente incómoda con su discapacidad. "Se para frente al espejo, mira la imagen de su cuerpo y llora y llora".

Con frecuencia, Nada pasa el tiempo sola mirando fijamente las paredes, la ventana y el techo de su habitación y a menudo mira el retrato de su madre colgado en la pared y le habla. "Trato de ayudarla", dice su padre. "Pero ¿qué puedo hacer? Realmente no lo sé".

Cuando se le pregunta sobre sus objetivos en la vida, Nada responde que "espero poder caminar en la calle sin la ayuda de nadie".

Una institución de caridad con sede en Gaza para el suministro de prótesis ha tratado de ayudarla y otra institución le ofreció una silla de ruedas, pero para Nada ha resultado difícil usarlas.

Cuando Nada va al baño prefiere una muleta de madera para ayudarla a caminar. La pierna le fue amputada desde la parte superior del muslo, por lo que le resulta difícil usar la prótesis o sentarse en la silla de ruedas.

Funcionarios palestinos señalaron que 1.440 personas murieron en el ataque israelí contra Gaza, 350 de los cuales eran niños. Alrededor de 5.300 personas resultaron heridas, de las cuales 1.872 fueron niños, y cerca de 500 menores quedaron físicamente discapacitados, se indicó en cifras oficiales.

Mustafa Abed, encargado de la Asociación de Ayuda Médica que trata con las víctimas de la guerra, dijo que su organización registró cerca de 600 casos de discapacidad física en personas de todas las edades desde que comenzó la guerra, 60 por ciento de las cuales son discapacidades de movimiento.

Diferentes estudios preparados por especialistas en áreas sociales y psicológicas predicen que el trauma psicológico de los niños de Gaza continuará durante varios años.