martes, 10 de noviembre de 2009

Una cerveza a prueba de intifada

Es la única cerveza de Oriente Próximo que se fabrica sin aditivos ni conservantes de ningún tipo

E.G.G - Jerusalén - 09/11/2009 08:00

Una fuerte explosión sorprende a una treintena de turistas alemanes, pero los empleados ni siquiera se inmutan. No ha sido una bomba, sino una pequeña botella a la que se le estaba inyectando la cerveza y no ha resistido la presión. La cadena no se interrumpe y media docena de obreros siguen supervisando el proceso de envasado y etiquetado como si nada hubiera ocurrido.

La escena podría estar sacada de una película, pero es real. El escenario es Taybeh, una pequeña población de 2.000 habitantes, la mayoría cristianos, en Cisjordania, cerca de Ramala. Allí se asentaron en 1994 dos hermanos oriundos de Taybeh, que habían emigrado a Boston y que decidieron regresar a la patria de sus antepasados para volver a empezar.

Fundaron una pequeña destilería desde la que se produce la cerveza Taybeh. La única del mundo con pasaporte palestino y que en 2008 sacó al mercado 6.000 hectolitros. Todo un éxito para una empresa que hoy presume de ser un modelo en Palestina.

"Cuando regresamos, en 1994, reinaba un gran optimismo en Palestina", cuenta Nadim Khoury, uno de los hermanos. "El año anterior se habían firmado los acuerdos de Oslo y parecía que la paz estaba a la vuelta de la esquina. La ilusión estaba por doquier y pensamos que era un buen momento para traer a nuestras familias y emprender la aventura de la cerveza", recuerda.

Pero la euforia apenas duró. En 2000 ya se veía con claridad que las negociaciones con Israel no conducían a ninguna parte. En septiembre de ese año, estalló la segunda intifada, un duro golpe para la cerveza Taybeh, que tiene el mismo nombre que el pueblo y que en árabe significa "deliciosa". De hecho, muchas empresas palestinas quebraron.

Fueron años complicados, pero los hermanos Khoury no tiraron la toalla. Siguieron luchando y la empresa sobrevivió a la intifada y hoy vende su cerveza la mejor de Oriente Próximo, según los expertos tanto en Palestina como en las grandes ciudades de Israel.

Exporta incluso a Japón

La Taybeh incluso se exporta a Japón y ha vendido una franquicia a unas destilerías alemanas que la comercializan en Alemania, Bélgica y Reino Unido. "Tal vez algún día también puedan consumirla los españoles", dice sonriendo Nadim.

En la destilería trabajan quince empleados, varios son miembros de la familia Khoury, que producen cinco tipos distintos de cerveza, incluida una sin alcohol que se dirige principalmente al público musulmán de Cisjordania e Israel. Antes de la intifada también se vendía en la franja de Gaza, pero ahora el boicot israelí no permite la circulación de productos entre Cisjordania y Gaza.

Madees Khoury, hija de Nadim, trabaja revisando el etiquetado. "Esta mañana hemos tenido un problema con la máquina de etiquetado, pero ya está resuelto", comenta la joven de 24 años, que paralelamente estudia Administración de Empresas en la universidad.

No utiliza aditivos

Taybeh es la única cerveza de Oriente Próximo que se fabrica sin aditivos ni conservantes de ningún tipo. El proceso de producción se prolonga durante un mes. La malta procede de Francia y Bélgica mientras que el lúpulo que usan tiene su origen en Baviera y Chequia, y la levadura en el Reino Unido.

Las botellas las importaban de Alemania pero las autoridades israelíes les pusieron tantas trabas en la frontera que ahora las tienen que comprar en Israel, igual que las cajas de cartón donde se empaquetan para su distribución. El agua procede de un manantial que está a tres kilómetros del pueblo. Los israelíes les permiten usar esa agua sólo los miércoles, viernes y sábados. Los demás días de la semana, el agua la consumen los asentamientos judíos que proliferan en la región.

Fuente: Público