miércoles, 28 de octubre de 2009

Activista israelí condenado a 30 días por oponerse a demolición de casa palestina

Miércoles 28 de octubre 2009 07:56
por Saed Bannoura - IMEMC Noticias

Ezra Nawi, un activista israelí que se interpuso en el camino de los soldados israelíes que estaban demoliendo una casa palestina, fue sentenciado esta semana a 30 días de prisión por supuestamente "atacar" a la policía israelí que lo arrestó. Pese a las pruebas de vídeo que refutaban las alegaciones de los soldados, Nawi fue declarado culpable y condenado.

El incidente tuvo lugar en la aldea de Um El-Hir, en febrero de 2007, una zona al sur de Hebrón, en el sur de Cisjordania, donde colonos derechistas israelíes han estado continuamente ampliando sus asentamientos y ataques contra los palestinos, en violación de la ley, tanto israelí como internacional.

Ezra Nawi participó en una protesta no violenta en la que él y otros israelíes trataron de detener la demolición de una casa palestina por las fuerzas israelíes, situándose delante de la casa, sin armas, cuando se acercaban las excavadoras y los soldados. Nawi se mantuvo firme y se mantuvo sin violencia, incluso cuando los soldados israelíes y la policía le asaltaron. En el vídeo del incidente, se puede oír a Ezra Nawi diciendo: "Sí, yo también fui soldado, pero no demolí casas ... Lo único que quedará aquí es odio ..."

Antes de su condena, Nawi publicó una carta abierta en un sitio web creado por gente que le apoya, en la que decía: "He sido acosado y atacado durante años, porque hay en mi tres elementos que provocan la intolerancia de la sociedad israelí: Soy homosexual, soy un judío Mizrahi, y dedico todo mi tiempo a luchar por los derechos humanos de los palestinos árabes... Soy una persona sencilla. Seguí los dictados de mi corazón... siento que ahora las autoridades israelíes me castigan a nivel personal. Me gustaría creer que mi adversidad personal inspirará y motivará a otras personas a oponerse activamente a la ocupación."

Además de pasar 30 días en la cárcel, Nawi estará sujeto a tres años de restricción de movimientos. Si se encuentra que, durante esos tres años, ha participado en una "reunión ilegal", tendrá que pasar hasta tres años en la cárcel.