miércoles, 28 de octubre de 2009

Tiroteado después de fotografiar el mar de Gaza

Eva Bartlett escribe desde la Franja de Gaza ocupada, En directo desde Palestina, 28 de octubre 2009 - Electronic Intifada

El 4 de octubre, Ashraf Abu Suleiman, un chico de 16 años del campo de refugiados de Jebaliya en Gaza, fue a la norteña ciudad costera de Sudaniya a visitar a un amigo del colegio que estaba enfermo. Luego, el adolescente fue a la mar, donde se subió las piernas de los pantalones, chapoteó en el agua y disfrutó de la mañana de fines de verano. Sacó algunas fotos de la mar y los alrededores, con la intención de jugar con las fotos más tarde en el Photoshop, un pasatiempo al que son aficionados él y su padre.

Minutos más tarde, Ashraf iba corriendo cegado por el terror porque soldados israelíes en una cañonera comenzaron a disparar desde la costa contra los pescadores palestinos. Fue alcanzado por la bala de un soldado israelí que entró por su cuello y le rozó la vértebras, fracturando las C-4 y C-5, dejándole sangrando en el suelo e incapaz de ponerse de pie.

"Ellos estaban disparándole a los pescadores palestinos que iban en hassakas [pequeñas embarcaciones de pesca]", dijo refiriéndose a los soldados israelíes de la cañonera. "Algunas de las balas estaban alcanzando cerca de donde yo estaba. Comencé a correr hacia el norte. No pensaba hacia dónde correr, sólo corrí."

Cree que corrió durante unos minutos, acercándose pronto a la frontera norte, cuando la voz de un soldado israelí le gritó por un megáfono que se detuviera. Al ver un vehículo militar israelí delante en la distancia, Ashraf tuvo miedo de que los soldados que estaban al norte de él empezaran a disparar. Siguió corriendo, con la esperanza de ponerse a cubierto detrás de una pequeña colina cercana.

Luego cayó en tierra, una de las balas le había alcanzado en el cuello.

La agencia de noticias Ma'an informó, "una portavoz del ejército israelí dice que los soldados identificaron a un 'hombre palestino sospechoso' acercándose a la valla fronteriza, y efectuaron disparos de advertencia al aire. Como el Palestino ignoró los disparos de advertencia, dijo la portavoz, el ejército disparó contra él y le hirió levemente."

Al menos ocho palestinos han resultado muertos y al menos 33 heridos en la "zona tampón" impuesta por los israelíes a lo largo de la frontera de Gaza desde el alto el fuego del 18 de enero. Tres de los muertos y 12 de los heridos eran menores de edad, y muchos eran niños.

La "zona tampón" fue impuesta por las autoridades israelíes hace alrededor de una década, en un principio de 150 metros y ahora, aunque las autoridades israelíes dicen que la zona de exclusión comprende 300 metros desde la frontera entre Gaza e Israel, abarca dos kilómetros en algunas zonas. La zona tampón deja fuera de límites aproximadamente el 30 por ciento de las tierras agrícolas más fértiles de Gaza, así como los terrenos adyacentes a ellas. Las autoridades israelíes advierten de que cualquiera que entre en dicha zona está sujeto a ser disparado por el ejército israelí.

"No sé lo cerca que estaba, tal vez a menos de 400 metros de la valla", dijo Ashraf.

Tres soldados israelíes se acercaron a él a pie, explicó Ashraf. "Un soldado israelí me dio una patada en la boca y me dijo que me levantara. Yo no podía, mis piernas no se movían."

Según Ashraf, un soldado israelí, lo arrastró por los brazos sobre el abrupto terreno. Después de otra patada en la cara, le pusieron en una parihuela y le llevaron cruzando la frontera norte a un jeep israelí que esperaba.

Después de comprobar su identidad a través del ordenador, Ashraf dijo que los soldados israelíes le dijeron: "Tienes 16 años y un mes. Eres estudiante." Aunque los soldados se dieron cuenta de que era inofensivo, siguieron tratándole con desprecio.

"Me metieron en un jeep y estuvieron conduciendo durante un tiempo, quizás 20 minutos, no sé exactamente. Luego me trasladaron a un helicóptero Apache y me llevaron a una base militar cerca de Erez. No sé el nombre pero sé que no estaba muy lejos de Erez. Allí había una pequeña clínica, y fue donde me aplicaron un poco de primeros auxilios," dijo, recordando que este tratamiento fue por lo menos 30 minutos después de su lesión.

"Me pusieron un trozo de gasa y venda en la herida del cuello", dijo Ashraf. A continuación me hicieron esperar mientras un médico palestino negociaba su devolución a un hospital de Gaza.

Hassam Ghrenam, médico y conductor de ambulancia de la Media Luna Roja Palestina, contaba con aprobación para cruzar a Israel por dos casos médicos no relacionados con Ashraf. Entre tanto, en el lado israelí, Ghrenam vio a Ashraf y pidió para llevarlo de vuelta a Gaza.

Ashraf explicó que Ghrenam quería traer a otros tres hombres, para transferirle con cuidado, como dictan los procedimientos médicos. Los soldados israelíes rechazaron la petición y Ashraf tuvo que esperar más de una hora hasta que los soldados finalmente cedieron.

"Había tal vez 30 soldados israelíes alrededor de nosotros. El conductor de la ambulancia seguía diciendo: "Está en estado crítico, muy crítico, llévenlo a Israel", pero los soldados apuntaron sus armas contra él y no hicieron nada", explicó Ashraf.

Ghrenam observó que había sangre y signos de que Ashraf había sido golpeado o pateado en la cara. Según Ghrenam, "los israelíes sólo pusieron una venda en la herida, sin collarín, sin tratamiento adecuado. Inmediatamente le puse un collarín. Las lesiones en el cuello y la médula espinal pueden conducir a la parálisis."

En la parte palestina del cruce de Erez, Ghrenam pasó a Ashraf a una ambulancia de la Media Luna Roja que inmediatamente trasladó al joven al hospital de Shifa en Gaza. Ahora está en el hospital Al-Wafa, de rehabilitación, y los médicos y los padres de Ashraf esperan a ver si su fractura de vértebras se cura lo suficientemente bien como para que pueda volver a caminar.

El padre de Ashraf no es optimista. "Todos los días mientras esperamos siento como su vida se está deteriorando. Estoy preocupado por su futuro."

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Eva Bartlett es una canadiense defensora de los derechos humanos y periodista independiente que llegó a Gaza en noviembre del 2008 con el tercer barco del Free Gaza Movement. Es voluntaria con el Movimiento de Solidaridad Internacional y ha estado documentando los continuos ataques de Israel contra los palestinos de Gaza. Durante el reciente asalto de Israel contra Gaza, ella y otros voluntarios del ISM acompañaban a las ambulancias y documentaban los ataques israelíes contra la Franja de Gaza.