jueves, 3 de septiembre de 2009

Mujeres se niegan a cacheos israelíes con desnudo integral en la prisión de Ofar. Organización de derechos humanos interviene

03.09.09 - 15:17

Jerusalén / PNN - La administración penitenciaria israelí está obligando a las mujeres visitantes a desnudarse por completo antes de ver a los miembros de su familia en Ofar, una cárcel construida en tierras de Ramallah.

El Centro Adalah exigió esta semana en una carta a la autoridad israelí de Prisiones y a la Prisión de Ofar que de inmediato pongan fin a la "humillante inspección física de las palestinas, especialmente de las ciudadanas de Jerusalén Este, como condicionante para que puedan entrar a visitar a sus familiares cautivos en la prisión."

El abogado Abeer Baker presentó una queja en nombre de dos mujeres que se mostraron dispuestas a seguir adelante y dar la alarma sobre las últimas violaciones de derechos humanos.

Las mujeres son ciudadanas de Jerusalén oriental y fueron objeto de "tratamiento humillante y degradante", como dice la denuncia, antes de ser autorizadas a visitar a sus familiares en la prisión de Ofar.

"Después de haber terminado una inspección invasiva, uno de los guardias les pidió que fueran a una sala adyacente, en donde fueron obligadas a desnudarse por completo", informa hoy el Centro Adalah.

La habitación tenía ventanas por las que era difícil mirar, aunque fue posible observar la presencia de un guardia en el otro lado, informa el abogado. Pero a través de un altavoz un guardia ordenó a las dos mujeres quitarse toda la ropa. Las mujeres rechazaron la petición. Según indica el informe, uno de los guardias entró luego en la habitación y le dijo a las mujeres que les iban a registrar el cuerpo después de desnudarse y que esto era una condición para entrar en la prisión. Las dos se negaron en señal de protesta y volvieron a casa.

Este no es el primer incidente de este tipo con mujeres, que han dicho en el pasado que prefieren perder la visita a quedarse desnudas ante los guardianes israelíes.

Las dos mujeres ejemplifican lo que se describe como un fenómeno generalizado que está afectando a muchas familias palestinas de Jerusalén Este y Cisjordania. Se sabe que muchas mujeres han tenido que claudicar ante esto para poder visitar a sus hijos.

Adalah dice que al exigir registros corporales, ilegales en la mayoría de los casos, los israelíes están violando el derecho internacional.