domingo, 27 de septiembre de 2009

Texto completo de la intervención del presidente iraní Ahmadinejad en la Asamblea General de la ONU

"Es imposible seguir con políticas expansionistas e inhumanas sobre la base de la lógica militarista"

(...) ¿Cómo puede uno imaginar que las políticas inhumanas en Palestina pueden continuar?, expulsando a toda la población de un país, de su tierra, durante mas de 60 años recurriendo a la fuerza y la coerción, atacándoles con todo tipo de armas e incluso armas prohibidas; negarles su derecho de legítima defensa, mientras la mayor parte de la comunidad internacional califica a los ocupantes como los amantes de la paz, y presenta a las víctimas como los terroristas.

¿Cómo los crímenes de los ocupantes contra mujeres y niños indefensos, la destrucción de sus hogares, granjas, hospitales y escuelas pueden tener el apoyo incondicional de algunos gobiernos?, y al mismo tiempo, a los hombres y mujeres oprimidos que son objeto de genocidio, se les somete a un durísimo bloqueo económico que les niega sus necesidades básicas, alimentos, agua y medicinas.

No se les permite reconstruir sus casas que fueron destruidas durante los 22 días de bárbaros ataques del régimen sionista, y mientras, el invierno se acerca. Mientras los agresores y sus partidarios continúan engañando con su retórica de la defensa de los derechos humanos a fin de poner a otros bajo presión.

Ya no es aceptable que una pequeña minoría domine la política, la economía y la cultura de las partes más importantes del mundo a través de sus complicadas redes, y que establezca una nueva forma de esclavitud, y dañe la reputación de otras naciones, incluso las naciones europeas y EEUU, para alcanzar sus ambiciones racistas.

No es aceptable que quienes están a miles de kilómetros de Oriente Próximo envíen sus tropas para una intervención militar y para extender una guerra, el derramamiento de sangre, la agresión, el terror y la intimidación en toda una región; y mientras culpabilizar a las personas de dichas naciones que protestan preocupados por su destino y su seguridad nacional, que lo viven como una medida contra la paz y una injerencia en los asuntos de los demás. Miren la situación en Iraq y Afganistán.

Ya no es posible llevar a un país bajo ocupación militar en nombre de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, mientras que la producción de drogas ilícitas se ha multiplicado, el terrorismo ha crecido y ha reforzado sus mordazas, miles de personas inocentes han sido asesinadas, heridas o desplazadas, las infraestructuras han sido destruidas y la seguridad regional se ha puesto en grave peligro, y los que han creado la desastrosa situación actual siguen culpando a los demás. ¿Cómo se puede hablar de amistad y solidaridad con otras naciones, mientras se amplían las bases militares en diferentes partes del mundo? incluida América Latina. Esta situación no puede continuar. Es imposible avanzar más en políticas expansionistas e inhumanas sobre la base de la lógica militarista. La lógica de la coerción y la intimidación producen graves consecuencias, lo que agrava los problemas de la actualidad mundial.

No es aceptable que el presupuesto militar de algunos gobiernos exceda con mucho el presupuesto total de muchos países de todo el mundo. Exportan miles de millones de dólares en armas cada año, misiles con armas químicas y biológicas, establecen bases militares o tienen presencia militar en otros países, y mientras acusan a otros de militarismo, y movilizan todos sus recursos en el mundo para impedir el progreso científico y tecnológico de otras naciones bajo el pretexto de la lucha contra la proliferación de armas. No es aceptable que las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, cuyas decisiones deben representar a todas las naciones y gobiernos para la aplicación de los métodos más democráticos en sus procesos de toma de decisiones, esté dominada por unos pocos gobiernos y sirva sus intereses. En un mundo donde las culturas, pensamientos y opiniones públicas deberían ser los factores determinantes, la continuación de la situación actual es imposible, y los cambios fundamentales parecen ser inevitables.

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