viernes, 9 de octubre de 2009

El "Caso Goldstone" Desata una Furia sin Precedentes contra Abbas

08/10/2009 Almanar

Mientras el furor contra Mahmud Abbas no ha producido ninguna sorpresa en Gaza, que está gobernada por Hamas, ha habido también una ola de indignación en su propio territorio de Cisjordania. Abbas ha sido acusado de traición por haber cedido ante la presión estadounidense en una votación sobre un informe que critica la ofensiva israelí en Gaza y que podría haber servido para llevar a Israel ante un tribunal por crímenes de guerra, lo que muchos desean dentro y fuera de Palestina.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU con sede en Ginebra, Suiza, pospuso una votación el pasado viernes que habría condenado la negativa de Israel a cooperar con una investigación sobre la guerra de diciembre y enero en Gaza. Sin embargo, después de haber trabajado para que el Consejo aprobara el informe y lo remitiera al Consejo de Seguridad, la Autoridad Palestina cedió ante la presión estadounidense y accedió a posponer el tema durante seis meses.

Esta actitud provocó una ola de indignación a nivel doméstico y regional, con protestas en las calles palestinas y una condena que se extendió desde Doha hasta Damasco.

"El nivel de protestas públicas no tiene precedentes," dijo Hassan Jatib, director del centro de medios de la Autoridad Palestina. "No recuerdo ninguna situación anterior en la que el liderazgo fuera tan impopular," señaló en una conversación por teléfono desde Ramallah, en Cisjordania. Jatib dijo que había un sentimiento entre los líderes palestinos de que "tienen que reconsiderar" su postura.

En Gaza, los pósters en los muros el miércoles llamaban a Abbas traidor y afirmaban que debería ser consignado al "basurero de la historia." Un manifestante dijo que Abbas había traicionado la causa y merecía que le fueran arrojados zapatos a los posters de la calle que mostraban su rostro. Muchos de manifestantes se quitaron los zapatos y golpearon con ellos los posters del presidente palestino.

Centenares de palestinos se manifestaron en Ramallah el martes en contra de la conducta del liderazgo y pidieron que Abbas y otros responsables dimitan.

LA PRENSA PALESTINA INDIGNADA CON ABBAS

En la prensa palestina, la intervención de Abbas para convencer a la ONU de que retrasara su respuesta ha sido recibida con furia, incluso en los periódicos normalmente leales a la facción Fatah del presidente.

"Esto ha sido una capitulación humillante frente a la presión israelí y estadounidense," dijo Hani al Masri en el diario Al Ayyam, de tendencia pro-Fatah.

En otro periódico pro-Fatah de propiedad privada, Al Quds, Rana Bishara señaló que el retraso había, de hecho, "abortado" el Informe Goldstone, añadiendo que incluso la promesa de Abbas de formar un comité para investigar su propia decisión de cesar su apoyo a la presentación del informe ante el Consejo no corregiría la situación. "La única forma de reducir parcialmente el daño es devolver el Informe a la ONU lo antes posible," señaló.

En el diario pro-Hamas Filastin, el comentarista Fayiz Abu Shammalah dijo que el pueblo palestino había perdido la paciencia con Abbas y "su grupo." "No se puede confiar ya en ellos para que lideren al pueblo palestino y protejan sus derechos y su causa después de este sonoro y vergonzoso escándalo de la retirada del Informe Goldstone por parte de la AP."

CONSEJERO DE ABBAS: COMETIMOS UN ERROR

Incluso el propio gobierno de Abbas ha sido crítico. En una declaración publicada por el gabinete palestino el lunes, los ministros reafirmaron su posición, expresada a finales de septiembre, que pedía al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que adopte el Informe Goldstone y señaló que era "inaceptable" que tales esfuerzos se hubieran visto socavados.

Un alto consejero de Abbas intentó suavizar la presión calificando de "error" la decisión de pedir el retraso de la votación sobre el Informe Goldstone. Otro líder palestino dijo que Abbas estaba ahora considerando el recomendar que el informe sea remitido al Consejo de Seguridad de la ONU. Yasser Abed Rabbo, alto consejero de Abbas, dijo a la radio La Voz de Palestina que lo ocurrido había sido un "error" y añadió que éste "puede ser reparado. Tenemos el coraje de admitir que hubo un error."

Un responsable de Hamas, Salah Bardawil, dijo en una declaración que su grupo se uniría a las conversaciones de reconciliación con el movimiento Fatah de Abbas en El Cairo, realizadas bajo mediación egipcia y previstas para finales de este mes, únicamente si Abbas se disculpaba ante el pueblo palestino por la debacle relativa al Informe Goldstone.

EL GIRO DE ABBAS

Ahmed Yibril, un portavoz del gobierno libio, dijo que su país había pedido una reunión del Consejo de Seguridad "debido a la seriedad del informe y porque creemos que es demasiado tiempo el esperar hasta marzo." El Consejo accedió a dicha petición y la sesión, dirigida a debatir este tema, tendrá lugar la próxima semana.

Marcando un giro en la política de la AP, la Misión de Observadores Palestinos en la ONU ha mostrado su "pleno apoyo" a la acción. "Damos la bienvenida al paso dado por Libia de pedir al Consejo de Seguridad que se reúna para discutir el Informe Goldstone," dijo Abbas a la agencia de noticias AFP en una conversación telefónica desde Roma. "La decisión de Libia es la de apoyar los derechos del pueblo palestino."

Palestina TV, el canal de televisión oficial de la Autoridad Palestina, informó que Abbas enviaría a Riyadh al Malki, el ministro de Exteriores palestino, a Nueva York para asistir al intento de Libia de hacer que el Consejo debata el informe. La sesión del Consejo de Seguridad, sin embargo, podría no ser suficiente para limitar el daño político sufrido por Abbas y Fatah.