domingo, 4 de octubre de 2009

Tropas de las FIO declaran Jerusalén zona militar cerrada

[04/10/2009 - 11:52 AM]

Jerusalén ocupada, (PIC) - Las tropas de las FIO ha transformado la ciudad ocupada de Jerusalén en una zona militar cerrada y bloqueada y el sábado por la tarde cerraron todas las entradas de la Mezquita de Aqsa para impedir que los palestinos oren en su interior.

Según el canal por satélite de Al-Jazeera, las tropas de las FIO también exigieron a docenas de fieles palestinos que permanecían en el interior de la mezquita para defenderla de posibles ataques de colonos israelíes que se rindieran y se entregaran, deteniendo a cuatro ciudadanos jerosolimitanos.

Al-Jazeera informó también de que todas las entradas a la mezquita han sido cerradas después de que los palestinos terminaron sus oraciones nocturnas en la misma, pero docenas de fieles permanecieron en su interior por miedo a posibles ataques de los colonos.

El canal señaló que una reunión de colonos extremistas israelíes en la puerta Al-Maghariba ha estado esperando desde ayer la oportunidad de entrar a la mezquita bajo protección policial.

El Presidente del Tribunal Supremo de Palestina Jeque Taysir Al-Tamimi advirtió previamente de que grupos judíos empezaron a movilizar a los partidarios de los asentamientos cercanos a Jerusalén en preparación para el asalto a la Mezquita de Aqsa el domingo después de un intento similar la semana pasada.

Por su parte, el predicador de la mezquita de Al Aqsa Ekrema Sabri dijo en un comunicado de prensa al Centro de Información Palestina (PIC) que los grupos extremistas judíos intentan profanar la santa Mezquita, bajo protección militar, el domingo para celebrar sus fiestas religiosas.

Sabri añadió que los judíos usan rodeos para controlar la Mezquita de Al Aqsa con el fin de imponer una nueva realidad dividiendo los patios de la Mezquita para sus rituales.

Señaló que lo que está ocurriendo contra la Mezquita de Al Aqsa es un resultado natural de la renuencia de los árabes y musulmanes a salvar a sus hermanos palestinos y los lugares santos islámicos en Jerusalén, haciéndoles responsables de las consecuencias que puedan derivarse de su pasividad.