miércoles, 7 de octubre de 2009

La Explanada de las Mezquitas se convierte en polvorín en Jerusalén

6/10/09 - AFP - Yahoo
Por Joseph Krauss

Miles de policías estaban este martes nuevamente desplegados en Jerusalén después de dos días de enfrentamientos con jóvenes palestinos generados en torno a la Explanada de las Mezquitas, un polvorín político-religioso en pleno centro de la Ciudad Santa.

"Comenzó la batalla por la soberanía (israelí) de Jerusalén y en particular del Monte del Templo", como llaman los judíos a la Explanada de las Mezquitas, declaró a la radio pública el ministro Sylvan Shalom, que reemplaza al jefe del Gobierno.

De su lado, la Autoridad Palestina del líder Mahmud Abas condenó las "provocaciones" de extremistas judíos que quieren "cambiar el carácter de la explanada".

El Hamas islamista, que controla la Franja de Gaza, llamó por su parte a "reactivar la Intifada para defender Al-Aqsa".

La Explanada, donde se sitúan las mezquita Al-Aqsa y la Cúpula del Peñón, es el tercer santuario del islam después de La Meca y Medina.

Construida sobre el templo judío destruído por los romanos en el año 70 de la era cristiana, cuyo principal vestigio es el Muro de las Lamentaciones, es también el lugar más sagrado para los judíos.

La policía mantuvo el acceso limitado de la explanada autorizandolo sólo a los musulmanes de más de 50 años y a condición de ser árabes israelíes o residentes en Jerusalén-Este anexado por Israel desde 1967, según la fuente.

La policía también mantuvo la prohibición del acceso a la explanada a los visitantes judíos y cristianos.

Desde 2003, la policía israelí autoriza el acceso a la explanada a grupos de visitantes, sin coordinación con la Oficina de Bienes Musulmanes (WAQF) encargada de los santos lugares, pero prohíbe que los judíos vayan a orar allí.

"Debimos mantener el estado alerta y nuestro despliegue masivo debido a una serie de incidentes el lunes en la noche, que llevó a la detención de unos veinte palestinos", declaró a AFP el portavoz de la policía local Shmuel Ben Rubi.

Miles de policías y guardafronteras también fueron desplegados en Jerusalén oeste y en la zona este, ocupada y anexada por Israel, para proteger la "marcha de Jerusalén", manifestación anual que atrae a miles de participantes israelíes y extranjeros.

Este evento deportivo y popular se ha hecho cada vez más nacionalista en los últimos años, después de que en 1981 Israel decretara que Jerusalén era "capital indivisible de Israel", a pesar de la oposición de la comunidad internacional.

La marcha se lleva a cabo cada año con motivo del Succot, la Fiesta de las Cabañas o Tabernáculos, que conmemora el tiempo en que los hebreos erraron por el desierto después de salir de Egipto.

El desfile debe recorrer en particular los barrios árabes de Jerusalén oriental.

Si la Ciudad Santa estuvo en relativa calma el lunes, diversos incidentes esporádicos -sobre todo lanzamiento de piedras - se produjeron en otros lugares durante la noche. Unos veinte palestinos fueron detenidos.

Los primeros incidentes se produjeron a fines de septiembre en Jerusalén este, resultando unos treinta heridos.

Los palestinos protestaban contra la intrusión de peregrinos judíos en la explanada, que según la policía no eran más que turistas.

Fue una visita del jefe de la derecha israelí, Ariel Sharon a la misma explanada, el 28 de septiembre de 2000, lo que desencadenó la segunda Intifada, llamada 'Intifada Al-Aqsa' que se extendió a todos los Territorios Palestinos.